Una razón por la cual seguir
Por la cual día a día, se quiera vivir
Una por la que no tengas miedo a morir
Una razón, que no tenga fin
Poco a poco entre a tu vida
poco a poco descubrí tu ironía,
poco a poco en mi mente te metías
poco a poco caí en tus mentiras.
De tus besos, esclava.
En tus caricias, moría.
En tu mirada, soñaba.
En tus manos, perdía…
El tiempo pasaba y me decía,
que poco a poco todo cambiaria,
que de repente de ti escaparía,
y no quería aceptarlo, antes moriría…
Sin notarlo paso el tiempo,
lento como suele hacerlo,
y fue sin querer o quizá queriendo,
que ahora solo eres un recuerdo…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario